
Silvia Lamberti comentó que todo comenzó cuando llevaban a su nieto a Córdoba, para un tratamiento: “al ver que el caballo le hacía tanto bien a Alvaro, empiezo en Morteros a buscar a alguien que tenga caballos y un espacio físico”.
En sus inicios, con gran ayuda de Omar Valarolo, la escuela de equinoterapia funcionó en el predio de Sociedad Rural, luego pasó por el Jockey Club y luego se estableció definitivamente en el Parque Alvarado.
En ese lugar fueron “edificando, haciendo corrales, con mucho esfuerzo”. Los logros “son hermosos: tenemos un picadero, un monturero y un SUM maravilloso”.
Lamberti agradeció a todos los que colaboraron y colaboran con la causa. “Gracias a Morteros, socios y todos los que aportan”, expresó. “Nuestra escuela fue la primer que se creó en la Provincia de Córdoba”, resaltó.
Cabe destacar que, a partir de esta iniciativa, actualmente también hay escuelas en Suardi y en Humberto Primo.

