
Peregrinos y ciclistas se llegan hasta la Colonia para rezar y agradecer a la Virgen que desata los nudos.
“La fiesta de la Inmaculada Concepción es una fiesta que, en primer lugar, nos llama a la esperanza. En San Pedro, esta devoción a María la que desata los nudos es para desatar los nudos que provocan angustia, dolor en el corazón. También pedimos para que desate los nudos de la Argentina, para que podamos vivir en paz, reconciliados y que, cada día, desde el compromiso de cada uno, construyamos una Argentina más justa”, expresó el padre Gabriel Camusso, quien celebró la misa central de las 10.

Como es habitual, en el marco de tal festividad, se venden productos de santería y pollos asados.
Durante toda la jornada, miles de peregrinos de toda la región se acercan a Colonia San Pedro para rezarle a la Virgen.


