
Este jueves, la actividad se llevó a cabo en las instalaciones de la escuela, en Morteros. Este viernes, la clase se traslada a Suardi. El cierre será el sábado, nuevamente en Morteros.
“Este curso fue abierto a todas las personas que quieran empezar a incursionar en la equinoterapia, así que tenemos un grupo muy variado. La idea es dar bases de lo que significa la equinoterapia”, explicó Silvia Berri.
Abordaje y generalidades; kinesiología, conceptos biomecánicos y sus desórdenes aplicados en equinoterapia; biomecánica y entrenamiento para el caballo de equinoterapia son los temas abordados durante el curso.
“Desde hace 30 años, hay muchos avances. Para ser terapeuta, hay que saber de caballos y hay que saber de patología”, resaltó la licenciada en kinesiología.
La otra disertante del curso es la instructora Melisa Camps Mora, quien se refirió al principio base de la actividad, que es conocer la herramienta con la que se trabaja, es decir, el caballo.
Camps se aboca al entrenamiento: “para soportar el peso de un jinete, que el jinete también aprenda a sentarse correctamente; tiene mucho que ver el bienestar del caballo”.
Desde Suardi, Gladis Gaido informó que tienen equinos, que les han donado y “siempre necesitamos de todo lo que tiene que ver con la alimentación: granos, rollos; también monturas”.
Destacó que también se puede colaborar aportando “tiempo, como voluntarios”.
Finalmente, Silvia Lamberti agradeció a quienes se encargaron de organizar el encuentro: “El Andar sigue teniendo alas, y todo aquel que quiera andar, y traspasar nuestra tranquera, está invitado”.

