
En el marco de los encuentros que se realizan todos los martes en la Vecinal Urquiza, por el tema Adicciones, dos sanguillerminas, madre e hija, brindaron su testimonio de vida.
Elba Molina y Evangelina Carrizo, antes del encuentro, dialogaron con los medios.
Puntualmente, sobre las adicciones, Elba resaltó: “es muy duro, pero hay que perseverar, no negar la situación y estar predispuesto siempre a acompañar”.
“La gente tiene que saber que hay lugares en donde se pueden recuperar. No hay que tener miedo”, porque “se puede salir”, recalcó la madre de Eva. Y contó: “yo me olvidé de la sociedad, investigué, solo quería salvar a mi hija”.
Evangelina tiene 26 años y comenzó a consumir aproximadamente a los 11: “creo que fue por curiosidad”, aunque “la causa se va notando más adelante”.
Eva aseveró que para salir adelante lo primero es “reconocerse como persona enferma”. No es fácil, pero “hay que tratarse con amor, sabiendo que se puede salir”.
La joven reconoce que consumió “de todo”, desde marihuana y cocaína hasta drogas duras y LSD. “Yo no estaba nunca en mi casa, podían pasar dos o tres días sin que vuelva a mi casa”, recordó.
Ahora, hace unos 4 años que Eva ya no consume: “estuve un año y medio internada y hoy se me siento muy bien; nunca recaí”, aunque “no estoy ajena a que me pase”.
La lucha por mantenerse fuera de las drogas es de todos los días: “es una lucha constante, porque está en todos lados, está muy normalizado”.

