
Read Time:1 Minute, 32 Second
Rubén y Celina estuvieron presentes cuando se desató el fuerte temporal en Villa Mercedes: viento, agua y granizo del tamaño de una pera.
Cabe recordar que el paso de la tormenta en esa ciudad de San Luis, días atrás, dejó como saldo varios heridos, miles de automóviles dañados y una persona fallecida.
El matrimonio Viano – Comba fue a visitar a un nieto: “teníamos prometida esta visita y fue en el marco de la fiesta de la Calle Angosta”, apuntó Rubén.
Rubén cuenta que, dicho sea de paso, sacaron entradas para ver a Destino San Javier, algo que nunca llegó a suceder.
Rubén y Celina estaban en el predio de la fiesta en el momento del temporal: “se calcula que hace cien años que no había una tormenta con piedras de ese tamaño”.
Junto a otras personas, estaban por ingresar a un salón del predio cuando empezaron a caer piedras: “pensamos que eran bombas, porque estaba por empezar el espectáculo”, pero “la gente empezó a entrar al salón y fue un pánico, porque había gente que lloraba, que habían perdido familiares, heridos”.
Las piedras eran grandes y “tenían como puntas; las veías caer y cuando pegaban en el suelo explotaban”, aseveró. “De los autos, no se salvó ninguno”, expresó. En el predio había unos 3 mil.
Rubén recalca, de todas formas: “con la desgracia que tuvimos el año pasado (murió su hijo Edgar), esto no lo tomamos a mal; dijimos de aprovechar los días que nos quedaban y no nos preocupamos por la plata”.
Agrega Celina: “había chicos que perdían a los padres, las mujeres lloraban y nosotros pensamos lo peor; en ese momento fue muy feo, pero lo material se arregla”.
Desde Morteros, y tras atravesar la intensa experiencia Rubén y Celina, familiares fueron a buscarlos a Villa Mercedes y a nuestra ciudad arribaron el miércoles.

