
El 4 de diciembre dejará de trabajar en el ámbito judicial. Son casi 39 años de trabajo en ese ámbito, de los cuales 29 son como fiscal. Estos son algunos de los conceptos dejados en la mañana de Buenos Días Región.
Bernardo Alberione estuvo en Juzgado Civil de sexta nominación de San Francisco, pasó por el área penal y fue también, durante cinco años, fiscal en Arroyito.
Tras ese paso por Arroyito, Alberione regresó a San Francisco para seguir con ese cargo: “tanto en Delitos Complejos como en Narcotráfico se ha formado un grupo de trabajo excepcional”, indicó sobre su equipo de colaboradores, al tiempo que aseguró que en cuanto drogas “tenemos las mejores estadísticas de la Provincia”, mientras que respecto “de los delitos de fondo no quedan causas importantes por resolver; en la mayoría hemos logrado condena”.
“Tengo varias marcas en el cuerpo”, expresa con risas Alberione en AM 1530: “hay causas que parecen simples y son muy complejas, así como las que parecen complejas y son bastante simples”, pero “esto realmente se sabe estando adentro”.
BDR: ¿Con tantas causas complejas, duerme de noche?
“Cuando tengo una causa trato de no leer la prensa, por una cuestión de centrarme en mi trabajo, pero es un trabajo de 24 horas. Cuando es una causa compleja, tratamos de resolverla lo antes posible, así que la cabeza trabaja constantemente en estrategias para abordarla”.
Es un trabajo de 24 horas: “me llama la Policía, me llaman ustedes, me llaman de Córdoba; aunque descanso, el trabajo es incesante”.
BDR: ¿Alguna vez recibió amenazas?
“Nunca he tenido problemas y somos personas que estamos permanentemente en la calle; la verdad es que la conflictividad ha sido muy baja”, remarca, y explica: “a la persona que está detenida, uno le muestra las pruebas que hay y son lo suficientemente contundentes como para disuadir cualquier tipo de idea de persecución personal”.
BDR: ¿Después de jubilarse, que hará?
“Hay que ver cómo me siento después de descansar un poco. Esto es un rumbo a lo desconocido y, sinceramente, para mi es una etapa de incertidumbre muy grande, pero tengo muchas actividades que me ocupan el tiempo y tendré que ver cuál me resulta más gratificante y menos estresante”.
Uno “pasa del protagonismo a una carencia de interés público, que evidentemente se va a notar, pero antes o después hay que enfrentar esa situación”.
BDR: ¿Tantos años en la función afecta en lo cotidiano?
“Evidentemente va a causar un efecto en mi vida. Habrá un agujero en mi vida y veremos cómo se llena. Estar sin tener una obligación, un compromiso, es algo no habitual en lo que hago”.
“Sueño con poder estar tranquilo y lograr un equilibrio en un ámbito relajado, y no necesitar la adrenalina que estoy acostumbrado a tener, y que es una droga muy fuerte”.
BDR: ¿La justicia lenta no es justicia?
“Depende de los momentos, de las circunstancias. A la parte involucrada como víctima, siempre le va a parecer lenta; al imputado le va a parecer demasiado rápido; pero todo análisis de prueba compleja requiere un tiempo de maduración”.
Las conclusiones “las tomo estrictamente en base a las pruebas que tengo y no con cualquier otro criterio”.
Alberione tiene un hijo que es abogado y una hija que es psicóloga, y este trabajo le ha pasado factura en su momento: “hay facturas y con razón; los costos son altos y afectan a todo el entorno, desde los hijos a la pareja que uno pudo haber tenido”.
“Ayer lloré todo el día”, porque “es muy duro”. No son “dos fiscalías comunes las que estoy dejando, son las más complicadas en el poder judicial”.
Foto: El Periódico

