
Alejandro Cabrera, dirigente de ATILRA, habló con AM 1530 sobre la reactivación parcial de la planta Verónica en Suardi, reactivación que está a cargo de la reciente conformada COPALAC.
Respecto del contacto con los dueños de Verónica, Cabrera aseguró: “hemos tenido comunicación permanente, hasta que tomaron la decisión de desaparecer; lo último que tuvimos de contacto con los Espiñeira fue a través de abogados”.
El representante del gremio ATILRA, seccional Sunchales, detalló que la deuda salarial de Verónica con sus trabajadores es “de aproximadamente ocho meses y de miles de millones de pesos con la obra social”, recalcando que “son más de 600 trabajadores los que están en esta situación”.
Se recuerda que COPALAC pondrá materia prima, para trabajar para terceros.
Cabrera señaló que, desde el gremio, también están trabajando para que una reactivación similar pueda darse en las plantas de Lehmann y Totoras, con materia prima “aportada por COPALAC u otras firmas”.
En el caso de Suardi, los trabajadores “se incorporarán a medida que se vayan necesitando”, aclaró, y remarcó que “la deuda de Verónica con los trabajadores sigue su curso legal, porque hay denuncias laborales y penales”.
En cuanto a la planta de Suardi, “en principio se arrancará con leche en polvo y derivados”, en tanto que para “después hay un proyecto para comenzar con algo de quesería, pero eso se irá implementando a medida que ingrese la leche”, indicó.
Cabe señalar que, hoy por hoy, la planta de Suardi se está “poniendo a punto”, tras “una inactividad de tantos meses”, remarcó el dirigente, con lo cual “entiendo que en los próximos días se comenzará a trabajar con leche”.
Por otra parte, resaltó que a los trabajadores “afiliados a nuestra obra social (OSPIL) nunca se les cortó el servicio de salud, y es bueno aclarar que Verónica ya hace un par de años que no hace los aportes, y eso es lo que está denunciado penalmente, porque se han quedado con dinero de los trabajadores”.
“Nosotros seguimos trabajando para que la planta funcione, después, es una cuestión de negocios de Espiñeira, con los que quieran comprar, si la planta se vende o no y en qué condiciones”, advirtió.
En el caso de COPALAC, la firma “se hará cargo de los salarios y cargas sociales de los trabajadores; con la marca que va a salir el producto, lo va a definir COPALAC”, recordó.

