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La situación se registró minutos después de las 5 de la mañana. El aviso lo dio “Ojos en alerta”.
El conductor circulaba en un automóvil por Bv. Irigoyen y, realizando maniobras peligrosas, pasó un semáforo en rojo. Personal actuante detuvo la marcha del rodado frente “Cielito Lindo”.
El automovilista, residente de una localidad vecina, se tornó agresivo al informársele que debía dejar el rodado en sede policial si no tenía quien viniera a buscarlo.
Finalmente, se le labró el acta correspondiente, en tanto que el sobrino del infractor se hizo cargo del vehículo.
La prueba de alcoholemia arrojó como resultado 2,17 grados de alcohol en sangre.
Fuente: Guardia Local

