
Córdoba fue protagonista de la actuación más importante en la historia del Comité Argentino.
Los cordobeses participaron en las conquistas logradas en tenis, fútbol para ciegos y salto en largo.
Los Juegos Paralímpicos cerraron el pasado domingo con una emotiva ceremonia de clausura, tras dos semanas de ardua competencia y con un resultado más que positivo para nuestro país. De hecho, la participación argentina fue una de las mejores de la historia.
Dentro de la delegación nacional, los representantes cordobeses cosecharon una medalla de plata y dos de bronce, cabe descartar que además se consiguieron importantes posiciones de diploma y grandes crecimientos para atletas emergentes.
El seleccionado argentino de fútbol para ciegos, Los Murciélagos, logró la medalla de plata tras un emocionante empate 1-1 contra Francia y una ajustada derrota por 3-2 en los penales. Los cordobeses, Maximiliano Espinillo y Nahuel Heredia, fueron protagonistas en este histórico equipo que alcanzó su quinta medalla paralímpica. Espinillo marcó el gol del empate y, junto al equipo, dejó el alma en el campo de juego, consolidándose una vez más entre los mejores del mundo.
El tenista cordobés Gustavo Fernández consiguió un hito significativo y de superación personal luego de ganar la medalla de bronce en tenis sobre silla de ruedas. Su contundente victoria por 6-1 y 6-2 ante el español Martín de la Puente en Roland Garros, le permitió subir al podio reafirmando su lugar entre los grandes de este deporte y cumpliendo con el sueño de alcanzar finalmente la medalla olímpica. En dobles compitió junto a Ezequiel Casco consiguiendo llegar a segunda ronda.
En tanto, el atleta Fernando Vázquez fue el encargado de abrir el medallero cordobés para la delegación argentina con la de bronce en salto en largo, al registrar una marca de 6.88 metros.

