
En la mañana de AM 1530, el ex vecino de esa colonia, Idelio Gergolet, recordó el impulso que le dio el sacerdote a la peregrinación a María Auxiliadora. En la actualidad Idelio vive en Buenos Aires y tiene 89 años. Comentó anécdotas y estímulos que pregonaba para convocar gente a la colonia.
Primero fue procesión con la imagen de la virgen, patrona del Agro Argentino, pero luego, con el impulso de Zanichelli, se transformó en una gran convocatoria.
Corría el año 1947, Idelio era alumno del sacerdote y al respecto comentó: “nos buscaba en el ingreso del colegio y nos llevaba en el sulky campo a campo, para bendecir las casas, e iba avisando que sería la procesión a la virgen en Vignaud, el tercer domingo de mayo”, contó, simulando una publicidad para lo que se venía.
Pero además añadió acerca de los comienzos: las “delegaciones partieron de Brinkmann y luego Seeber” porque tuvieron sus inicios en los “torneos de futbol intercolegiales” de establecimientos de esas localidades, en Colonia Vignaud, para “asegurar público”. Durante “todo ese tiempo yo no asistía a clases”, porque “estaba siempre con él”.
Pero lo innovador fue la colocación de un autoadhesivo con la inscripción de la procesión a la Virgen. “A los autoadhesivos me los mandaba poner en los vehículos los domingos, en la misa mayor de las 10. Una verdadera novedad”, confirmó el testigo de casi noventa años.
El desafío de Zanichelli fue más allá, porque “reunió a los varones mayores del pueblo, para invitarlos a organizar sobre cómo atender a la gente que venía a misa y se quedara para ver los partidos de fútbol”.
En esa época se preparaba comida, con animales donados, para la venta, “pero no para ganar plata, sino para satisfacer a la gente; se vendía muy barato, porque no había costos prácticamente”.

Idelio recuerda que, tras la procesión alrededor de la plaza, “se seguía hasta el monumento, que estaba dentro del Colegio; así es como empezó la Peregrinación”, apunta Gergolet en AM 1530.
La cuestión es que “empezó a venir mucha gente, porque se corría la bolilla de que se comía casi gratis”, indica el nacido en Vignaud. La temática duró algunos años, hasta que “comenzó a ser algo interesante económicamente y se hizo distinto”, ya que “distintos grupos de chicos del colegio armaban parrillas”.
Además, no faltaba la presencia de gitanos, con caballos o cosas “para sacar fotos”. Policía había solamente uno, que “los corría de un lado y se le metían por otro; después empezaron a venir policías de Brinkmann a ayudar”.
Con el desarrollo de todo ese proceso “luego se fue haciendo todo cada vez más comercial”.
Finalmente, Idelio recordó que dejó la Colonia en el año 1954 con 19 años. Hoy reside en Buenos Aires.
Al ser consultado sobre cómo ve a Vignaud actualmente, responde: “lo veo distinto, grande, lindo y ordenado; no conozco a nadie y mi último amigo (Didi Galeano) murió hace un año”.
Gergolet apuntó que en algunas ocasiones vio la posibilidad de comprar alguna propiedad en la Colonia, pero ya “hace 70 años que estoy en Buenos Aires y cuando vengo acá me encuentro conque estoy solo”. Cuando “vuelvo a Buenos Aires, sigo pensando en Vignaud”.

