
Beto Angulo partió de La Salada en Córdoba hasta Curuzú Cuatiá Corrientes para cumplir una promesa realizada, después de atravesar una situación compleja con la salud de su hijo, NAEL ANTONIO GIL “sin esperanzas de vida para la medicina, al momento de su nacimiento”.
Pero la FE mueve montañas, y si a las pruebas nos remitimos, encomendó al Gauchito Gil la misión de sanación del pequeño, obteniendo la gratificación del santo popular, no incluido en la liturgia cristiana.
El pasado lunes partió de La Salada para cumplir con la promesa que tendrá como destino llegar a la tierra del Gauchito, a quien le atribuye la mejoría de la salud de su hijo.
Desde La Francia, donde hizo la parada, Beto dialogó con AM 1530, y David “el Grillo” Pastorizo y comentó: ”Me acompañan dos chicos más, Enzo y Ramón Peralta, queremos hacer unos 60 kilómetros por día”.
El trayecto que seguirá será por ruta nacional 19 hasta Santa Fe y luego a La Paz en Entre Ríos, estimando el plazo en 10 días, previendo llegar el 17 de julio a destino.
“Estimo que el cansancio lo sentiremos desde el tercer día”, detalla el jinete que lleva dos caballos y se dispone agradecerle la salud de NAEL, de 10 años.
Amante de la tradición campera y la jineteada, tiene numerosos familiares en Morteros, y ya contagió al resto de sus hijos.
Nacido en La Para y criado en el Río Dulce, siente gratitud y lo manifiesta por el milagro logrado.
La devoción popular dice que la persona que ejecutó al Gaucho Correntino, se convirtió en su primer devoto, ya que con la sangre pudo curar a su hijo enfermo.

