
Fue adicta a las drogas y dejó su testimonio de vida: el adicto arrastra un vacío, una herida o una necesidad. Se convierte en una persona oscura.
Nati Peralta pasó por AM 1530 y habló sobre su historia de vida. Con el consumo de drogas arrancó a los 12 años: “uno va adentrándose en un mar de oscuridad y toxicidad”.
Remarca: “el patrón del consumo se puede romper; tocando fondo y desde lo más profundo de uno, se puede con determinación, pero vas a tener que ser fuerte siempre”.
Nati consumió hasta los 30 años y su peor etapa fue entre los 27 y 28.
Tuvo algunos períodos de tiempo en los que pudo controlarse: “la oportunidad para caer siempre está”, por “las relaciones, las juntas, los amigos y los problemas”.
Después de los 30 hizo un click, fue una decisión personal: “de eso se trata, fue una decisión desde los más profundo de mi corazón”. Nati ya era mamá.
La última vez que consumió fue en enero de 2019.
Recuerda: “mi papá y mi mamá eran de clase media, laburadores, y siempre me ayudaron en todo lo que podían; nadie nace sabiendo sobre adicciones”.
“Nadie está preparado para decir que tienen un hijo con adicciones, que tienen problemas y necesitan ayuda”, señala.
“Desde su amor, mi mamá hacía lo que pensaba que estaba bien; hacía lo que podía para verme bien”.
Nati lamenta: “a mi familia, económicamente la fundí y a mi hijo emocionalmente lo destruí”.
Apunta que en el adicto se genera un bloqueo mental, porque, por ejemplo, tuvo “lo mejor”. Tenía “útiles nuevos, zapatillas, comía milanesas con papas fritas”, pero “mi mamá trabajaba todo el día y me crié prácticamente sola”.
“Estamos a tiempo de prevenir para las generaciones que se vienen”, resaltó.
Nati formó parte este martes de la primera reunión que se llevó a cabo en el salón de la Vecinal Urquiza. Esas reuniones sobre adicciones se realizarán todos los martes a las 21:30 en el lugar mencionado.
Teléfono de contacto para consultar: 03562-15567366.
Mirá la entrevista completa en AM 1530 Radio Centro Morteros (Facebook).

