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El recorte de la siembra tiene su justificación principal en el clima, por la falta de lluvias, con un déficit hídrico de cien milímetros en el perfil.
La Bolsa de Comercio de Rosario viene alertando sobre el recorte de la superficie destinada al trigo en nuestro país. Recientemente, la Guía Estratégica del Agro de la institución advirtió que “Hace un año, con 6,9 millones de hectáreas, el trigo apuntaba a superar las 20 millones de toneladas. Ahora, con malos pronósticos y un escenario muy complejo por falta de agua, la estimación triguera de julio baja de 6,2 millones de hectáreas (proyectadas en junio) a 5,9 millones”.
La Sociedad Rural de Rafaela tomó contacto con la Ing. Agr. Verónica Sapino, del área de investigación en producción vegetal del INTA Rafaela, quien confirma que la producción en la región tiene relación con lo que sucede a nivel nacional.
Sin embargo, “los lotes que se sembraron se ven muy mal, muy atrasados. Acá en el Departamento Castellanos hay pérdidas de plantas, se complica el panorama y la ventana para la siembra ya se está cerrando”.
En un marco de indefiniciones políticas y complicaciones para la consecución de insumos y servicios el panorama es aún más complejo. La fertilización tampoco tuvo una buena campaña, por la falta de lluvias que la complementan, por lo tanto “en los lotes que están sembrados se podría hacer alguna aplicación foliar más adelante”, entonces “la perspectiva de rendimiento es muy baja”.
Con una napa a más de cinco metros y un déficit hídrico de cien milímetros para encarar el invierno, esta será una campaña complicada que sigue a lo que fuera la sequía del verano y la pérdida de maíces y deterioro de sojas.
Fuente; Sociedad Rural de Rafaela

