
Los controles inter fuerzas se llevaron a cabo en nuestra ciudad desde el viernes y durante todo el fin de semana. En algunos casos, hubo reclamos por la forma en cómo trataron a menores.
En AM 1530, Marcos Tonini relató la situación que atravesaron sus hijos Santino y Máximo. Ellos fueron controlados en calles Jorge Newbery y Alem, el viernes en la tarde noche.
En ese control intervenían Gendarmería Nacional, personal policial, Inspectoría y Seguridad Ciudadana.
“Los chicos estaban repartiendo tortas asadas que les habían quedado. Son de un emprendimiento familiar para que ellos se paguen un viaje de estudio”, señaló Marcos.
En esa esquina, una vigía detuvo la marcha de la moto en la que se movilizaban los hermanos de 17 y 11 años. Luego arribó un gendarme y les solicitó la documentación del rodado. “Los chicos se bajaron de la moto y se largaron a llorar”, relató Tonini, porque “la verdad es que no están acostumbrados a ese tipo de trato”.
“En ningún momento se quisieron escapar”, recalcó Marcos, y explicó que el gendarme se dirigía a los menores con palabras como “pendejo”, “boludo” o “te voy a hacer cagar”.
En el medio de la situación, “una vecina la hablaba al gendarme y le decía que no los trate así, que ellos no le decían nada, pero hizo oídos sordos”.
Mediante un teléfono de esa vecina, los chicos lograron comunicarse con su padre, quien se acercó al lugar y llevó la documentación faltante (carnet de conducir): “la falta estaba, los chicos no tenían el carnet arriba”, pero “estoy en contra del trato que este hombre tuvo con los chicos; no había ninguna necesidad”.
“Estoy de acuerdo con los controles y la contravención existió, pero no hay necesidad de tratarlos como los trataron”, aseguró.
La motocicleta fue resguardada y sería restituida a su propietario en el transcurso de estos días.

