
Tres funciones se concretaron el fin de semana, el viernes con Después del Vino que lo realizaron los adultos del taller de la entidad y el sábado y domingo Hogar Victoria con elenco infantil de teatro.
En el caso de las funciones de la obra de teatro de niños, ambas estuvieron repletas.
Con intervalos musicales fue llevadera y ágil, a pesar de la historia que rondó en un orfanato de niñas huérfanas con el cambio de directores se haría oscuro el tránsito para los pequeños.
El final revirtió el desenlace con un sorpresivo testamento que encaja a la medida con un cierre feliz.
Escenografía digital, letras grabadas, arreglos musicales propios, llevan el sello de Viudas, para la labor de dirección, producción y asistencia.
Unas 200 personas acompañaron ayer por la tarde.


