
Se trata de 10 organizaciones gremiales de San Francisco que manifiestan su enérgico rechazo ante la sanción de la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional de Javier Milei y la reforma previsional aprobada por la gestión provincial de Martín Llaryora.
La declaración nace de la necesidad de fijar una postura técnica y política frente a normativas que, bajo el pretexto de la modernización o la emergencia económica, “desmantelan décadas de conquistas sociales y perforan el piso de dignidad”, subrayan los gremios.
Los firmantes fueron el SUOEM, Luz y Fuerza, Bancaria, UOM, Camioneros, UEPC, Judiciales, SURRBAC, Personal de los Organismos de Previsión Social y de Obreros de la Industria de la Madera.
En cuanto a la reforma laboral la consideran “un retroceso sin precedentes que vulnera el principio de progresividad tutelado por la Constitución Nacional”, detallando la modificación de los regímenes indemnizatorios, la extensión arbitraria de los períodos de prueba y la flexibilización de las condiciones de contratación representan un ataque directo a la estabilidad laboral y a la Ley de Contrato de Trabajo 20.744.
“En materia de licencias por enfermedad inculpable, donde se pretende limitar la protección del trabajador en el momento de mayor fragilidad psicofísica, facilitando despidos en contextos de convalecencia y alterando el régimen de salarios caídos”, destacan los sindicatos, “sosteniendo la inconstitucionalidad de este proyecto”.
El bloque gremial repudia además la reforma previsional ejecutada por el gobierno de la provincia de Córdoba.
Las modificaciones en el cálculo del haber inicial y el diferimiento de los aumentos para el sector pasivo no son medidas de ajuste técnico, sino una confiscación de derechos adquiridos que atenta contra el carácter alimentario de la jubilación.
Los gremios de San Francisco ratifican: “No aceptamos que el saneamiento de las cuentas públicas o las metas fiscales se logren mediante el despojo de los derechos laborales y el sustento de nuestros jubilados”.

