
Diego Magni, comunicador, asesor político y reconocido creativo, analizó el uso de la IA inteligencia artificial en la actualidad.
En contacto con Buenos Días Región, y ante la consulta respectiva, Magni opinó incluso sobre el video viralizado, creado por el diputado Rodrigo De Loredo, sobre el gobernador Martín Llaryora: “hubo una movida por parte de Rodrigo de instalarse en el ring, de tener cierta visibilidad, y viene ‘toreando’ al gobierno provincial no desde ahora”, aunque “creo que subió el volumen”, y “creo que hay que ver qué pasa en el tiempo con esto; en principio, no parece haber salido como esperaba Rodrigo, pero lo ha puesto en el tapete y, de golpe, todos hablamos de él”.
El oriundo de San Francisco, hoy residente en Córdoba, remarcó: “esto no va a transformar una campaña política, va a transformar la vida de las personas, y mucho”.
Por ejemplo, dejó un detalle no menor: “hace 24 horas, la empresa OpenAI, que maneja chat GPT, firmó un convenio con la empresa Mattel para incorporar a las muñecas barbie inteligencia artificial”, que “ahora podrán hablar y establecer un diálogo; la muñeca se transformará en una confidente”.
Agregó además que, en países como China, “todo tiene ya inteligencia artificial; incluso el gobierno chino impulsó el estudio de la IA en los jardines de infantes”.
Magni sostiene que una de las áreas que más resistencia mostrará ante la IA es la de la educación: “los que manejan conocimientos, ni hablar los que trabajan en comunicación, se verán afectados seriamente; por ejemplo, en Polonia ya hay una radio en donde los locutores no existen”.
“Hay algo más profundo, otras cosas detrás”…
Hay una carrera “entre dos grandes estados, China y Estados Unidos, que intentan imponer modelos culturales, sociales y económicos; hay cosas muy sutiles, pero nos van moldeando como sociedad”.
Esto de “entregar el poder, ya lo hicimos: por qué creen que el mundo quiere que hasta la persona más humilde tenga un celular, porque es una forma de control”.
A la Inteligencia Artificial habría que proponerle “una inteligencia espiritual”, para “parar un poco: basta de comprar, de tener; para qué…”
Existe una crisis “que se va a profundizar” y los sectores de conocimiento “se verán frustrados”, porque dirán “para qué estudié cinco o seis años, si ahora me lo resuelven en menos de diez minutos”.
“Lo interesante sería que nos controlemos primero nosotros como persona, porque hay una evolución tecnológica, pero seguimos siendo monos: tenemos las mismas estructuras del comienzo de la humanidad; hoy el método es peligroso”, porque “se genera una realidad líquida”.

