
En el marco de las semanas preventivas del cáncer de próstata, la detección temprana es sumamente importante para el tratamiento. Desde ALICEC Morteros, recuerdan que comenzaron a dar turnos para la realización del antígeno prostático en aquellos hombres que no tengan cobertura social para este análisis: 3562-569349.
Las extracciones de sangre se realizan en el Hospital Sauret y “LALCEC se encarga de los costos de envío, porque es un análisis que no se hace acá”, apuntaron desde la institución.
En la mañana de AM 1530, el urólogo, Dr. Luis Gutiérrez (MP 32734/99), que atiende en Sanatorio San Roque los jueves, hizo hincapié a la realización de exámenes de próstata en hombres mayores de 50 años y si hay antecedentes familiares oncológicos desde los 45.
Como exámenes citó: “con el análisis sanguíneo y la resonancia magnética, el tacto rectal puede evitarse”, aclaró el especialista, sabiendo que es un método resistido por la población masculina. Se hacen “en aquellos casos en los que es sumamente necesario”.
Después de los 50 años, con qué frecuencia deben hacerse este tipo de exámenes: “dependerá de los antecedentes y de los síntomas”, pero, en general, “con un control al año es más que suficiente”.
Por qué los hombres resisten este tipo de exámenes: “puede ser por falta de conocimiento”, estimó el facultativo.
Cabe recordar que, el de próstata, está dentro de las tres causas más frecuentes de muerte por cáncer (estadística a nivel mundial).
Respecto de la resonancia magnética, como método de examen, señaló que “es un estudio con contraste, específico y permite seleccionar qué pacientes serán candidatos a realizarse una biopsia”.
Algunos de los síntomas, respecto del cáncer de próstata, pueden ser “la urgencia en orinar, levantarse muchas veces en la noche para hacerlo, o la sensación de no vaciar por completo la vejiga”.
El cáncer de próstata “tiene una característica que es muy heterogénea: hay tumores que son muy agresivos y hay tumores que no; puede afectar a una persona de 50 años o a una de 80”. Por eso los tratamientos pueden variar.
Los tratamientos estándares pueden ir desde una cirugía hasta la radioterapia, incluyendo tratamientos hormonales.

