
La ingeniera Marcela Leiva, integrante del INTA Brinkmann, habló este martes por AM 1530 y refirió a los cambios y reducciones que se vienen registrando en el organismo nacional.
“Estoy de acuerdo en las reestructuraciones, pero no entiendo las formas”, remarcó Leiva en Buenos Días Región: “no entiendo para dónde va esta modificación”. Paradójicamente “necesitamos más gente, no que saquen”.
“El proceso comenzó más o menos en noviembre del año pasado” y en ese entonces “se llamó a un retiro voluntario: ese fue el primer plan de reducción de personal”, apuntó la profesional.
En todo el país solamente se sumaron a ese retiro unas 300 personas. Dentro de esas personas “está el ingeniero Raúl Druetta, que formaba parte de nuestro equipo”.
En consecuencia, en la oficina de Brinkmann, de las cuatro personas que trabajaban, quedan tres.
En tanto, hace una semana “se decidió reducir las direcciones nacionales: de una diez se redujeron a tres”, agregó.
Aparentemente, “la reducción seguirá hacia abajo, con las agencias de extensión rural”. No obstante, formalmente todavía no hay ninguna comunicación.
Cambios estructurales que el Gobierno Nacional aplicó
-Cierre de programas de más de 30 años, como el Prohuerta.
-Se evaluaron metodologías de trabajo y, en base a eso, se dieron de baja, por ejemplo, las plataformas de Innovación Territorial.
-Si la Agencia zonal se cierra, no se realizarían más capacitaciones.
El aporte del INTA en esta zona
-Red de ensayos de más de 30 años: se evalúa más de 15 materiales que están en el mercado.
-Mapas de suelo.
-Bolsa de trabajo rural, con más de 500 personas que “interactúan todo el tiempo”.
-Redes de tambos demostrativos y sistema de alarma de la “chicharrita”.
-Ensayos de pasturas y cultivos de cobertura.
-Grupo de jóvenes.
“Se terminan un montón de cosas”, resaltó, como “la investigación básica que hace el INTA: muchos de los alimentos que se consumen, tienen tecnología que salió del INTA (nanotecnología, vacunas, mejoramiento de cultivos y flores, mapeo satelital, entre otros)”.
La Agencia zonal cubre unas 300 mil hectáreas, desde Morteros a Porteña y desde Seeber a Marull.
Sobre el apoyo de varios gobernadores hacia el organismo, ante este panorama, señaló: “me parece bien, pero un poco tarde”.
“Creo que los destinatarios tienen que ser los principales defensores: productores, empleados rurales, directores de escuelas agrotécnicas, jóvenes pasantes que vienen al INTA, maestras rurales, huerteros, promotores barriales, alumnos, escuelas que han recibido capacitación, egresados, centros de día, tamberos”, enumeró Leiva.
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