El Andar tiene una historia de mucho trabajo y comenzó en Morteros cuando la vida le presenta la oportunidad a la familia Baudino-Scarpollini, con la llegada de Alvaro.
El inicio data del año 2004. “Cuando comenzamos, la equinoterapia aquí no existía y ni se sabía lo que era” comentó la abuela Silvia.
Por entonces llevaba a su nieto a Córdoba y en el Instituto de Rehabilitación Rita Bianchi, entre varias terapias, estaba la equinoterapia: “yo decía que algún día eso iba a estar en Morteros”.
En la mañana como agradecimiento a las personas, terapeutas, a las familias y colaboradores, los impulsores reconocieron en un mensaje.
Con 21 años de actividad, la escuela cuenta con numerosos niños pacientes de Morteros y la región, sigue abriendo alas para volar….