Se lo recuerda con cariño y gratitud por su incansable labor al servicio de Dios y de su gente. Su vida fue un ejemplo de fe, humildad y amor por los demás.
A través de su trabajo, Brochero dejó una huella imborrable en cada rincón de Traslasierra, sembrando esperanza, solidaridad y unidad.
Pedimos que nos cubra con su poncho de santidad, para que podamos seguir su ejemplo de amor al prójimo y entrega. Que su bendición llegue a cada uno de nosotros, guiándonos siempre por el camino de la paz. AHORA Y SIEMPRE.