
Andrés Balkenende es médico veterinario del SANASA y actual presidente de Jockey Club San Francisco.
“En San Francisco, de la enfermedad supimos la semana pasada; ya para el viernes tuvimos sospechas de algunos casos”, detalló Balkenende en AM 1530.
Al recibir varias denuncias de posibles casos de encefalomielitis equina, desde SENASA San Francisco intervinieron: “hemos muestrado, sacando algunos órganos vitales del caballo fallecido, y enviado al Departamento de Virología de Córdoba; tuvimos la oportunidad de aislar el virus y detectar la cepa Oeste”.
El profesional recordó que también existen las denominadas cepas Este y Venezuela.
Además, agregó que “después fueron saliendo casos en diferentes establecimientos rurales, que fuimos atendiendo”.
Balkenende precisó que en la zona de influencia del SENASA San Francisco se registraron casos en poblaciones cercanas, puntualmente en establecimientos rurales o zonas periurbanas, pero no en clubes hípicos, hipódromos o clubes de salto.
La cepa del Oeste “es más leve que las otras dos, pero hay caballos enfermos y “también hay mortandad”, destacó.
Evitar la muerte del equino depende de la rapidez con que se lo atiende: “pero, como mínimo, muere de un 20 a un 30 % de los animales que se enferman”.
El SENASA San Francisco nuclea a once localidades del departamento San Justo y los casos registrados fueron unos 20: “muchos en San Francisco, en Devoto, La Francia, El Tío, Arroyito, Freyre, Colonia Marina”.
Respecto de la atención de los equinos, Balkenende apuntó que “hay que disminuir el volumen sanguíneo y el tratamiento es sintomatológico”.
El médico veterinario remarcó que la enfermedad es transmitida por el mosquito, por lo que se le debe aplicar repelente al caballo, al personal que lo atiende y fumigar el lugar donde están los equinos.
Sobre las vacunas, señaló que hay muy pocas y, asimismo, recordó que se trata de una enfermedad que no tenía presencia en el país: “se dejó de vacunar obligatoriamente y, cuando es opcional, sucede eso”.

