
El alergista (a la derecha en la foto), nacido en Morteros y residente hoy de Córdoba capital, se encuentra en Mendoza, participando del 41º Congreso Argentino de Pediatría.
Este viernes, a minutos de iniciar la actividad, Ricardo Saranz habló con AM 1530 y recordó que a los 17 años fue a la capital cordobesa a estudiar. Allí se quedó y en la actualidad trabaja en la Universidad Católica de Córdoba y en la Clínica Reina Fabiola.
En ese contexto “llevamos a cabo las investigaciones que motivaron este premio”, comentó el profesional médico, y explicó: “este proyecto de investigación lleva diez años y estudiamos la relación entre la vía aérea superior, o sea la nariz, y su impacto a nivel de bronquios”.
Concretamente, el proyecto se denomina “Alergia respiratoria: el concepto de la unidad de la vía aérea”, y significa que “cualquier enfermedad de la vía aérea superior a nivel nasal puede tener impacto, y lo tiene, en la vía aérea inferior, especialmente en quienes padecen asma”.
En realidad “es una línea de investigación” de la cual se han desprendido distintos trabajos, los que han sido publicados o presentados en eventos científicos.
Particularmente, el trabajo mencionado es el que ha sido merecedor del premio en Mendoza, en el marco del congreso que lleva adelante la Sociedad Argentina de Pediatría, que justamente este viernes llega a su fin.
Cabe destacar que, sobre esta temática, la investigación no se cierra: “continúa en la medida en que podamos escribir y publicar trabajos indefinidamente, de todas maneras, la Universidad nos evalúa cada tres años, y todos los años tenemos que presentar un resumen de lo actuado”.
Además, “nos exigen ayudar en la formación de los médicos nuevos, en la especialidad, que es lo que hacemos habitualmente en la clínica y en la facultad de medicina”, destacó el morterense en Buenos Días Región.
“Vemos pacientes, los estudiamos y hacemos base de datos, a partir de lo cual hacemos las estadísticas correspondientes y consultamos la bibliografía internacional, para que, de esa manera, podamos concluir un escrito que luego es publicado”, detalló el facultativo.
Saranz resaltó que “hacer esto es muy satisfactorio: si bien no es rentable económicamente, es muy rentable a nivel espiritual y desde el punto de vista profesional”.
Este viernes, una integrante del equipo de Saranz, exponía el trabajo en el marco del congreso mencionado.

