
Las últimas medidas económicas, con el valor del dólar, “termina afectando en los insumos, porque la gran mayoría son importados”, explicó el doctor Sergio Gandolfo desde el Centro de Hemodiálisis del San Roque.
Esta compleja situación la advirtió días atrás la CADRA (Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina), entidad que nuclea a las asociaciones regionales. Morteros, con sanatorio San Roque, se encuentra en la región centro.

Todos los insumos importados están sujetos al precio del dólar: “el dólar importador a los insumos médicos termina repercutiendo en el valor final y en la cantidad que proveen”.
El Centro local trabaja con máquinas importadas, estadounidenses o alemanas, y, por supuesto, los insumos son también americanos o chinos, “todos sujetos al valor dólar”.
Filtros, guías, agujas y repuestos no se fabrican en Argentina, salvo los concentrados ácidos o el bicarbonato.

En cuanto al tratamiento en sí, hay dos tipos de diálisis: crónica y aguda. Esta última es la de pacientes que están en terapia y “necesitan diálisis todos los días y son casos excepcionales”.
La población de pacientes crónicos “se hace la diálisis tres veces por semana, durante cuatro horas y, en Morteros, son entre 25 y 30”.
Cabe recordar que la cura para esta problemática es el trasplante de riñón y, en tal sentido, Gandolfo aportó datos estadísticos: “tenemos entre uno y dos trasplantes por año de pacientes de este Centro, que incluye a San Guillermo, Suardi, Morteros, Paquita y Chipión”.
El tratamiento de diálisis es muy costoso, porque lleva mucho insumo importado y descartable. Es cubierto por las obras sociales, pero cuando no es así, “se hace un trámite a través de los hospitales públicos, para que desde el Ministerio de Salud de la Provincia tengan la cobertura, porque no se puede costear de forma particular”.

La diálisis es necesaria para prolongar la vida y se hace cuando los riñones no funcionan, así que “la falta de una sesión de diálisis es perjudicial; depende del paciente”.
Cabe destacar que, hasta el momento, no hubo resentimiento del servicio, aunque “estamos avisando de esta situación”, remarcó Gandolfo volviendo a la potencial falta de insumos.
Gandolfo indicó que, cuando se necesita atender alguna máquina, se llama a técnicos provenientes de Córdoba o Villa María.

