
La Municipalidad de Córdoba finalizó las obras del plan de remediación que debió ejecutar para subsanar las graves falencias provocadas por su inauguración anticipada de la gestión anterior en 2019.
En el subsuelo de la monumental obra funcionará el Museo Metropolitano de Arte Urbano, ubicado en el epicentro de la denominada media legua cultural.
El término “elefante blanco” refiere a aquellas obras arquitectónicas en donde la administración pública destina recursos o capital humano a una edificación que queda inconclusa.
Esa era desde hace años la definición que más se ajustaba a la realidad de la Plaza España, espacio público que fue cerrado a principios de 2018 para la realización de obras de infraestructura.
Su apresurada inauguración por parte de la gestión anterior a fines de 2019 originó innumerables y graves problemas estructurales lo que provocó hundimientos y posteriores filtraciones de agua de lluvia en las instalaciones.
Por tal motivo, la gestión del intendente Martín Llaryora debió planificar, diseñar y ejecutar un inédito plan de remediación que alcanzó a todos los sectores de la plaza. La empresa constructora debió afrontar entonces los gastos económicos y destinar los recursos humanos necesarios para refuncionalizar este espacio.
Al respecto, Llaryora durante la inauguración manifestó: “Estoy muy contento después de tanto tiempo de trabajo, de esfuerzo, poder estar en este lugar recuperado para los vecinos, especialmente para el arte urbano, metropolitano, para la gente joven”.
Recuperación completa
Las intervenciones incluyeron importantes arreglos en el techo ya que ingresaba agua hasta el subsuelo. Esto fue reparado, para lo que fue necesario levantar cada una de las más de 200 placas de vidrio que lo componen.
Junto con la recolocación del piso se instaló un sistema de canaletas y se realizó el sellado de fisuras. También fueron recuperados y restaurados en la superficie, los 16 tótems escultóricos característicos de la plaza. Además, se construyeron veredas y rampas de accesibilidad, se colocó un nuevo sistema de riego por aspersión y se recuperaron las fuentes de agua, que ahora cuentan con luces subacuáticas y más de 2500 picos.
También se desarrollaron tareas en el subsuelo: se aplicó revestimiento en todas las paredes y el techo; se colocaron luces especialmente diseñadas, a lo que se sumaron obras en el ascensor, la escalera caracol y la instalación de un sistema de refrigeración y de alarmas antiincendios.

