
El procedimiento se concretó el viernes último y lo realizó Inspectoría Municipal de Morteros, con colaboración de personal policial local.
Tras un llamado telefónico de un vecino al 101, personal de bromatología, inspectores y policías acudieron a un sector de barrio Urquiza, en cercanías de calles Pellegrini y Chacabuco.
En ese sector funciona un local comercial de rubro carnicería y el propietario de la misma se encontraba transportando carne vacuna (una media res) a bordo de una camioneta Ford F-100, sin las medidas bromatológicas requeridas para dicha actividad.
En consecuencia, personal de inspectoría municipal, de la división Bromatología, procedió al secuestro y posterior destrucción de la carne vacuna.
“No tenían sellos, ni remitos, ni medio de transporte habilitado para tal fin”, por lo que “se incumple la ordenanza 1.625 y varios artículos del Código Alimentario Argentino”, indicó el director de inspectoría, Walter Racca.
En diálogo con AM 1530, Racca remarcó que la carnicería no está clausurada, pero “después del procedimiento del viernes personal de Bromatología se acercó para hacer una inspección general del resto de la mercadería y el establecimiento estaba cerrado”.

Lo que hizo Inspectoría “es constatar que era mercadería que no provenía de un frigorífico”, pero el origen de la misma “ya no nos compete a nosotros”. El acta de constatación fue elevada al Juzgado de Faltas y luego el juez “determinará si le cabe algún tipo de sanción o clausura”.
Sobre el comercio que fue objeto del procedimiento, Racca agregó: “por el momento no tenemos registro de infracciones anteriores”.

