
El gobernador participó del acto homenaje a los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas, en la rebautizada «Plaza de la Intendencia – Héroes de Malvinas”.
Luis Calcara, que combatió en Malvinas a sus 18 años, dijo que los gobiernos y la sociedad están reconociendo a los soldados. A 40 años de la guerra, sostuvo también que el mundo reclama paz en cualquier época.
El gobernador Juan Schiaretti, junto a la senadora nacional Alejandra Vigo, al vicegobernador Manuel Calvo, la diputada nacional Natalia de la Sota y el intendente de la ciudad de Córdoba Martín Llaryora, encabezaron la ceremonia conmemorativa del Día del Veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas que se realizó ante el monumento que recuerda a los soldados argentinos que combatieron en las islas, en la «Plaza de la Intendencia – Héroes de Malvinas”.
El acto homenaje comenzó con el izamiento del pabellón nacional y la entonación del himno nacional argentino. Posteriormente, los veteranos de Malvinas depositaron una ofrenda floral ante el monumento a los soldados caídos en la guerra y un sacerdote dio su bendición en el lugar.
Asimismo, Schiaretti junto a LLaryora y niños de escuelas municipales plantaron un árbol en conmemoración a todos los héroes.
“Todos los argentinos tenemos que rendirles homenaje a nuestros héroes de Malvinas, porque más allá de que la guerra fue una aventura insensata de la dictadura genocida, nuestra gente fue allá, al Atlántico Sur y dio su vida por la patria”, enfatizó el gobernador.
Y agregó: “tenemos que rendirle permanentemente el homenaje que se merecen, recordarlos especialmente en estos 40 años, y decir como siempre que las Malvinas fueron, son y serán argentinas. Por lo medios diplomáticos, como corresponde, las vamos a recuperar para nuestra patria”.
Por su parte, Luis Calcara, del Área de Veteranos de Malvinas, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, sostuvo que, a 40 años de la gesta, la sociedad y los sucesivos gobiernos ”han comenzado a reconocer la contribución de los que lucharon por las islas, a los 632 que murieron en el frente de batalla y a un número similar que , de vuelta en el continente, no consiguieron recuperarse de los efectos de la contienda”.
Recordó Calcara que «hubo un período de desmalvinización, pero los años terminan poniendo las cosas en su lugar” y elogió el efecto sanador que tuvo para los soldados reencontrarse. “Hicimos una especie de terapia de grupo y empezamos a luchar por nuestros derechos. Todavía falta, pero el estado provincial y la municipalidad están reconociendo nuestra tarea”.

