
Facundo Milanesio se recibió de profesor de educación física, ayer, en San Francisco, y el festejo durante la noche motivó un descanso prolongado.
“Me dejaron hermoso, divino”, reclama con alegría Facundo tras quedar pelado, por sus amigos, pero “es una sola vez en la vida y hay que disfrutarlo”.
El morterense había sido protagonista de un severo accidente tiempo atrás, en un tramo de Ruta 1, cuando circulaba en moto. Tras ser atropellado por un camión, al joven le amputaron las piernas, por lo que una nueva etapa en su vida comenzó.
“Me llevó dos o tres días entender qué estaba pasando y aceptarlo, por sobre todo”, recuerda.
Al momento del accidente, a Facundo le quedaban 9 materias para recibirse: “después del mismo, las fui sacando una por una”, apuntó. “Estuvo bueno eso de tener siempre presente de querer recibirme, de terminar la carrera y no tirarme al abandono; soy un privilegiado de poder trabajar de lo que me gusta”.

“Hoy me encuentro raro y son sentimientos nuevos, encontrados: mirar atrás y recordar por todo lo pasado, pero feliz”, expresó en AM 1530.
Estando en el secundario, Facu pensaba estudiar ingeniería en sistemas. Llegado el sexto año de cursado, un nuevo profesor de educación física les hizo dar, a cada alumno, dos o tres clases, “y ahí terminé dando clases todo el año”.
Milanesio remarca: “lo único que no tiene solución es la muerte, de ahí en más todo tiene solución; a veces cuesta más o a veces menos, pero se puede”.
“Cuando aprendés a ver un poco más allá, podés tener todo resuelto, lo demás es saberlo llevar”, concluyó.

