
En estos 37 años en la materia, “me da la impresión de que, no sólo en Argentina, sino en el mundo, siendo especialista en seguridad vial bastaba con que diga qué es lo que hay que hacer para evitar los siniestros, y con eso se daba el proceso de transferencia necesario para que yo cambie hábitos, conductas y costumbres en el tránsito”, pero “eso no ha sido así”.
En tal sentido, el doctor Horacio Bota Bernaus explicó en AM 1530 que hay un desencuentro entre “lo que aconsejamos desde la seguridad vial y lo que el destinatario, cada ciudadano, entiende qué debe hacer, para qué y por qué tiene que hacer eso y aplicarlo a su vida diaria”.
En otras palabras, la seguridad vial indica lo que se debe hacer para evitar accidentes o, al menos, lesiones graves, pero la educación vial “es la que debe leer esa realidad, transformarla en recurso pedagógico y dársela al destinatario para que la pueda entender”.
El planteo, sobre si la educación vial puede mejorar la seguridad en el tránsito, “tiende a jerarquizar la labor pedagógica”, remarca el especialista.
Con la formación vial, el objetivo es que haya menos siniestros.
En esa línea, Bota Bernaus recuerda: “hemos recurrido a una publicidad muy simplista, como, por ejemplo, ‘si tenés cerebro usá casco’, y tal vez pensamos que la gente lo entiende, pero no es así; tenemos campañas que no están segmentadas y es un error tener las mismas campañas para todos los grupos etarios”.
“Cuando te digo que te pongas el casco, es porque hay toda una investigación detrás que probó que evita el 35 % de las muertes, reduce en un 65 % las lesiones craneoencefálicas o disminuye en un 50 % el tiempo en terapia intensiva”, detalla el profesional.
Todas estas cosas que son técnicas, necesitan simplificarse y que “alguien las digiera”.
De la mano, Bota Bernaus remarcó que el desafío no es sólo saber (por ejemplo, no cruzar un semáforo en rojo), sino “transformarlo en una conducta preventiva permanente”.
Y en este contexto, “hay que poner al hombre en el centro, porque es el hombre el que decide”, resaltó. A modo de ejemplo, agregó: “cuando se dice que chocó por el mal estado de la ruta”, en realidad hay que tener en cuenta que se pudo haber ido “a una velocidad no compatible con el estado de esa ruta”, es decir, hay que entender “que el hombre es el que decide”.

