
El comerciante brinkmanense agredido en la madrugada del domingo, cuando intentaba de evitar la agresión de unos jóvenes a un cliente suyo, dialogó este martes con AM 1530 y aportó detalles de su estado de salud y de la salvaje agresión de la que fue objeto.
Debajo del ojo “tengo un hueso que está fracturado, y sí o sí tienen que ponerme una plaqueta, para que quede bien el ojo, si no, con el tiempo, puedo llegar a perder la visión”, explicó Pablo a Buenos Días Región.
“Me duelen las costillas, las rodillas, los codos, la espalda: me van apareciendo dolores”, destaca el comerciante, quien es propietario de un local comercial de comidas rápidas, en inmediaciones de Bv. Belgrano y A. Giacosa de esa ciudad.
El momento de la agresión
Al local de comidas rápidas “lo tenemos abierto todas las semanas y a la madrugada atendemos a los chicos que salen del boliche: tipo 5 y cuarto estos malvivientes se acercan y agreden a un chico que estaba comiendo; es un cliente mío y salgo a defenderlo, cuando lo empujo al agresor, me tiran al piso y me llovieron patadas”.
Mora resalta que habitualmente el lugar y el momento son tranquilos: “ves que son chicos que salen a divertirse”, pero los “malvivientes sé que son brinkmanenses y ya los habían corrido de una fiesta, además de hacer lío en otro local”.

